¡Enhorabuena! Estáis enamorados y os casáis, o sea, que decidís hacer pública vuestra relación, formalizarla, incluso legalizarla y decirle a amigos y familiares y, en caso de legalizarla, a la administración que vías a iniciar un proyecto de vida. Naturalmente enseguida se pone en marcha una maquinaria imparable. Hay que elegir, hay que elegir, hay que elegir, hay que contratar, hay que buscar, hay que…. Y uno de los elementos de la maquinaria, y bastante importante, es el fotógrafo. ¡Ostras! ¿Cómo elegir el fotógrafo, (y videógrafo) de nuestra boda? Y cómo saber si es un profesional, una persona de confianza, ahora que todo está a través de Internet, e internet, ya se sabe…

Primero de todo, no tenéis que tener ningún miedo a Internet, a buscar en la web. Igual que en la búsqueda tradicional, la física, hay de todo, malo, bueno… La gran ventaja de la red es que no nos limita a tener que elegir al único fotógrafo que conocemos, por que está ahí, estamos acostumbrados a él y bueno… No. La red nos permite contactar con quien queramos, hace que no nos tengamos que conformar con las lentejas, que podamos soñar. Lo único es tener muy claro lo que queremos. Aquí puntualizo, tener claro lo que queremos, no es cerrarse en banda, es escuchar, exponer y negociar.

Primer punto que tenemos que tener claro: ¿Qué presupuesto le queremos dedicar a la fotografía y al vídeo de nuestra boda? Aquí hemos de tener en cuenta que es un acontecimiento único y que no nos la podemos jugar ajustando el presupuesto en exceso. Debemos ser generosos, lo que no quiere decir despilfarrar. Tener claro un presupuesto no quiere decir disponer de una cantidad determinada, también quiere decir cómo queremos gastar esa cantidad. Actualmente, muchas parejas se deciden por las fotografías en soporte digital. Es una opción más barata que el álbum, y teniendo las fotografías, confeccionar un álbum digital es muy sencillo con los programas intuitivos que nos ofrecen los diferentes proveedores. ¿Os va a salir más barata la fotografía y el vídeo de la boda? Un poco, pero no mucho más. Lo único que se consigue si confeccionáis el álbum fotográfico vosotros es diferir el gasto, pero este hay que hacerlo. Ahora bien, si no tenéis pensado hacer un álbum fotográfico impreso, de manera inmediata, la entrega de las fotografías de vuestra boda en soporte digital es una buena solución, que abarata los costes y permite tener más presupuesto para contratar a los profesionales que se van a ocupar de la fotografía y el vídeo de vuestra boda.

Al contratar al profesional es muy importante tener claro que coste y calidad (un trabajo fotográfico profesional bien realizado) son vasos comunicantes. ¿Cuándo se contratan los servicios profesionales de un fotógrafo, qué estamos pagando? Pagamos a una persona que tiene unos conocimientos determinados sobre estética y técnica, y estos conocimientos los va a poner al servicio de los novios durante un tiempo determinado. Pagamos un equipo de trabajo que el profesional aporta. Cuanto mayor sea este equipo, a nivel de material y de personas, el coste aumenta. El material va desde la cámara o cámaras (importante una cámara de cobertura), equipo de luces (que no solo es un flash), trípode, tarjetas de memoria… y como equipo humano se puede traer desde un estilista hasta otro fotógrafo, conveniente en bodas con un número elevado de invitados. Aquí quiero aclarar lo del equipo de luces para la fotografía. Puede ser un solo flash o pueden ser varios flashes, con pantallas, trípodes, baterías… claro que el presupuesto varía. Lo normal suele ser uno o dos flashes para el evento. Más presupuesto significa más recursos que dan más excelencia a la labor fotográfica. Podéis encontrar presupuestos desde 100 euros hasta veinte cuatro mil euros y más…

Aclarado el tema económico, ¿qué es lo que debemos buscar en un profesional? Ya hemos dicho que ante todo debemos tener claro el tipo de fotografía que queremos al iniciar la búsqueda. Tenerlo claro no es cerrarse en banda, pues si escuchamos al fotógrafo y nos dejamos guiar por él nos va a dar toda una serie de sugerencias que enriquecerán nuestra idea. Sumará positivamente al proyecto. Lo primero de todo y lo más importante es saber si podemos confiar en la persona que tenemos delante. Si la persona con la que hablamos no os genera confianza, descartadlo, no es vuestro fotógrafo. Para iniciar una relación cliente fotógrafo, lo más importante es la confianza mutua.

Una de las primeras cosas que los novios deben de hacer, si es posible antes del primer contacto, es visitar la web para ver los trabajos realizados por el fotógrafo. Ver su estilo fotográfico y comprobar si os gusta y se ajusta al estilo que queréis para la fotografía de vuestra boda. Si esto no es posible, porque no sabéis su web, ya que habéis contactado por otros medios, la primera pregunta, incluso antes de hablar de presupuesto es: ¿Podemos ver tu trabajo? Si un profesional pone trabas a enseñar su trabajo, no os lo penséis, descartadlo. Si el profesional os invita a ver su trabajo, a que vayáis a su despacho o a visitaros, adelante con él, considerar su candidatura. Muy importante, si su trabajo os gusta, debéis expresarlo. Este negocio no se debe convertir en un tira y afloja para conseguir más servicio por menos. Si se genera un clima de confianza todo irá rodado. Si nos atenemos a un simple negocio de verduleros, la cosa empieza a torcerse. Si nos gusta el estilo fotográfico de una persona, la persona, el fotógrafo debe de saber que ha sido elegido por su trabajo, porque nos ha gustado. Elegir a un profesional de la fotografía por ser el más económico es un error.

Un error clásico a la hora de contratar a un fotógrafo de bodas es someterlo a un examen, hacerle ver que sabemos de qué va el negocio, de que tenemos “asesores”. Es un error garrafal. Nadie hace un buen trabajo en el momento en que empieza a ser cuestionado, o se le hacen preguntas trampa con el afán de pillarlo en un renuncio. Son situaciones incómodas para el profesional y que a lo único que llevan es a que este se baje del proyecto antes de empezar. En un mundo de adultos, lo normal es decir me gusta tu trabajo, lo he visto y quiero saber de tu disponibilidad y cuánto nos vas a facturar por este proyecto, con estas características. Exponer claramente nuestras ideas y escuchar las sugerencias del fotógrafo, y a partir de aquí, pactar un precio y unos acuerdos a cumplir. Lo mejor es redactar un contrato en el que se refleje lo que los novios quieren y lo que el fotógrafo va a hacer, en cuanto a aporte de material, personal y horas o sesiones, y se fije la cantidad pactada.

 

Josep García, Fotógrafo

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