La foto de la modelo, que ilustra la entrada, pertenece a una serie realizada por Josep García con Laura, una modelo profesional.

Realizar fotografía de escorts, sesiones fotográficas para mujeres y hombres que venden sexo es una práctica habitual en el mundo de la fotografía, se puede decir que tan antigua como la misma fotografía, en realidad más antigua que la fotografía, pues publicitar compañía o sexo se hacía mucho antes del nacimiento de la fotografía. El primer consejo que voy a dar va dirigido a los fotógrafos: si no disfrutáis con este tipo de fotografía no la hagáis. Si no disfrutáis con la persona con la que vais a trabajar no hagáis la sesión. Si tras una primera toma de contacto veis que no congeniáis con la persona que quiere alquilar vuestros servicios para la sesión no la realicéis. Al fin y al cabo, estamos en el mundo de la fotografía para disfrutar de lo que nos gusta, que es fotografiar, capturar imágenes para nuestra satisfacción (mi pensamiento es muy simple, si a mí me gusta, a un buen porcentaje de personas también les va a gustar). Yo he parado sesiones, y he pedido disculpas por hacer perder el tiempo a la persona, y perderlo yo mismo, al no haber feeling entre la persona que se quiere hacer la sesión y un servidor, incluso hay veces en que ni he empezado la sesión, en cuanto he detectado que la persona con la que he apalabrado unas condiciones no las va a respetar. El tiempo como escort es oro, el nuestro, como profesionales de la fotografía, también. Si esta pauta no se entiende, ni empecemos la sesión.

Entrevista previa a la sesión fotográfica

Previo a la sesión de fotografía es indispensable una entrevista (entre modelo y fotógrafo), a ser posible unos días antes de la sesión, en donde se hable de todo. En esta entrevista, que ha de ser como un contrato, la persona te ha de decir lo que quiere con toda la claridad de que sea capaz y tú, como fotógrafo, le has de contestar con toda la honradez del mundo si se lo puedes proporcionar o aconsejarle que se busque otro fotógrafo. Para mí, realizar esta reunión, es un filtro. La mayoría de las personas que pasan este filtro acaban realizando la sesión. Si la persona que tengo al otro lado del teléfono o de la pantalla del ordenador se niega a esta reunión, directamente le digo que se busque otro fotógrafo y reconozco que me tengo que concentrar mucho para rechazar la oferta con toda la educación que soy capaz de reunir si me suelta la frasecita de: “va tío, si solo quiero tres fotos.” Este tipo de persona es tóxica pues no valora tu tiempo y la experiencia no va a acabar bien. Un no a tiempo, como dije en mi artículo fotógrafo de bodas, es necesario en muchas ocasiones.

Esta entrevista, ha de ser como un casting; la persona que quiere hacerse la sesión debe decidir si tú eres su fotógrafo y tú debes decidir si quieres hacer la sesión con esa persona. Si aparte del beneficio económico te va a aportar algo y vas a disfrutar con el trabajo, con el reto. Lo ideal, que por temas presupuestarios no se hace, es hacer varias reuniones, pues se trata de un proyecto profesional muy importante para ambos. A la persona que lo encarga le ha de aportar promoción y clientes, y al fotógrafo reputación y prestigio. Si como fotógrafo encaras este tipo de trabajos como alimenticios y económicos serán solo eso, y no te aportarán nada ni a ti ni a tu cliente, pero si te los tomas en serio y ves en cada trabajo la oportunidad de seguir progresando técnica y artísticamente, siempre conseguirás ese plus necesario para que tus fotografías estén por encima de la correcto.

En la entrevista, debes de conseguir que tu cliente empiece a confiar en ti. No solo debes de ser un buen fotógrafo, debes de tener don de gentes, como decía en mi artículo sobre la fotografía de Pre-boda. Si haces fotografías de personas deben de gustarte las personas y debes de conquistarlas, seducirlas. También debes de resolver todas sus dudas y aconsejarle, según tu experiencia. Aconsejarle sobre todo, sobre ropa, modelos, sobre lo que quiere vender, entre ambos habéis de llegar a averiguar cuál es su público, cada persona tiene un público; sobre cómo debe de ir a la sesión, sobre lo que debe invertir en atrezo, maquillaje, peluquería, incluso, si se diese el caso, ¿por qué no ir de compras con tu cliente para asesorar?

¿Cómo es una sesión de fotos de escorts?

Y cómo debe de ser la sesión fotográfica de escorts. Sobre todo debe de ser divertida y relajada. Antes hemos hablado del tiempo. La persona que realiza la sesión debe de tomarse ese día solo y exclusivamente para la sesión; si no es capaz de hacer esto no merece la pena perder el tiempo. La sesión fotográfica, como decía debe de transcurrir tranquila, relajada, debe de ser divertida y distendida, y el fotógrafo debe de poner todo de su parte para que esto suceda así. La sesión siempre se debe empezar con ropa. Hemos de recordar que no estamos ante un o una modelo profesional, y hay que romper el hielo. Debe de haber un diálogo constante entre fotógrafo y modelo, no me refiero de palabras, puede ser de gestos, de miradas, de complicidad. A mí, personalmente, me gusta, sobre la idea que hay dar unas cuantas indicaciones, marcar un espacio y decirle a la o el modelo que se mueva en el espacio marcado muy lentamente y que realice una serie de gestos, y que no se preocupe por nada más, ni por la cámara, ni por algún colaborador eventual, si el presupuesto da para un colaborador o dos. A partir de estos gestos, si hay algo que me gusta, pido que lo repita, o le marco para que lo “exagere” de cara a la fotografía, por ridículo que le parezca al natural. Una vez realizada la sección, pues estas sesiones las divido en secciones, me gusta que mire los resultados, es una de las ventajas que tenemos hoy en día, que los resultados son inmediatos, y así vea, corrija, se anime y adquiera confianza.

En la parte de desnudo siempre me gusta que la modelo se deje puesta alguna prenda, los zapatos, las medias, un pañuelo, un colgante, una pulsera, cualquier elemento que impida la desnudez total pero que aporte algo a la fotografía, generalmente relacionado con el tipo de cliente al que va dirigida la sesión. Es muy importante que durante la sesión observemos a la modelo, buscando indicios de cómo está llevando la sesión, y que en todo momento preguntemos sobre su estado.

Como colofón de la sesión, un pequeño refrigerio en el que contrastamos opiniones, comentamos cosas, hablamos, no siempre sobre la sesión y quedamos para la entrega.

Josep García, Fotógrafo