INTRODUCCIÓN

Como fotógrafo de bodas, igual que otros fotógrafos que puedan estar leyendo esto, tras haberlo oído u oyéndolo posteriormente, ya que en algún momento lo comentaré en mi canal de Youtube, llega el día en que un cliente entra por vuestra puerta. En principio eso es motivo de alegría, ya que a lo largo del año, y en diferentes medios, invierto recursos para que los clientes acudan a mi negocio. No solo recursos económicos, también de tiempo pensando en estrategias y en cómo aplicarlas. Creo que puedo hablar en sentido corporativo, invertimos recursos.

Tras la alegría habitual porque un cliente ha entrado por nuestra puerta, lo de puerta es sentido figurado, pues esta entrada se puede dar por muchos medios hoy en día. No es necesario que entre literalmente por la puerta de nuestro negocio, en una primera toma de contacto. Luego, lo habitual, suele ser o habría de ser, reunirse con el cliente. pero no perdamos el hilo. Como iba diciendo, tras la alegría habitual por la entrad del cliente ha de venir nuestra razón en ayuda, serenarnos y analizar al cliente y su proyecto de arriba a abajo, de izquierda a derecha, por delante y por detrás, del derecho y del revés.

Y guiados por la razón, es probable que haya que decirle al cliente que no, que nosotros no somos su fotógrafo. Sé que cuesta, ya que a cualquier fotógrafo le gustan los retos y los proyectos, pero como dice el famoso adagio, una retirada a tiempo, es una victoria. Y creedme, en ocasiones vale la pena decir que no.

SÍMIL CINEMATOGRÁFICO

Como fotógrafo de bodas, o como fotógrafo a secas, soy un fan del cinematógrafo. Me gusta el cine, y es a través del cine que llegué a amar la fotografía. Pues eso, que como buen amante del cine, permitide hablar de un film, o novela, ya que primero fueron las novelas, en el que se realiza la siguiente pregunta: “¿Es la varita la que elige al mago o el mago a la varita?” Sí, es de Harry Potter. Me gustan las novelas y me gustan los films. Añadiré que también me gustan las novelas de Lev Grosman, Los Magos, y la serie televisiva basada en ellas. Hay quien ve una especie de lo que sería un Harry Potter par adultos. A mi me gustan ambas.

Y no, el símil no es para la cámara, el instrumento de todo fotógrafo de bodas, o fotógrafo a secas. El símil es en relación al cliente. ¿Es el cliente el que elige al fotógrafo o es el fotógrafo el que elige al cliente? ¿Si alguien quiere contestar y hacer un comentario, le invito a ello. Personalmente, creo que se dan ambas cosas, el cliente elige al fotógrafo, por varias razones, las que sean, y el fotógrafo elige al cliente, en mi caso, en base a mi intuición.

CÓMO ELEGIR AL CLIENTE

Como fotógrafo de bodas, y fotógrafo en general, lo primero que me pregunto, desde hace tiempo, al principio lo tenía muy claro, es ¿Por qué me elige mi cliente? Si tengo claro que el único motivo es el económico, no realizo el encargo, lo rechazo, pues sé que me va a generar problemas. Un cliente que busca precio, u ofertas, es lo que yo llamo un cliente tóxico. Generalmente es ese tipo de cliente que te va a pedir precio a costa de tu tiempo y tu trabajo, sin ninguna contraprestación. Va a pedir unas estándares de calidad por menos dinero. En la mayor parte de casos. Hay excepciones, clientes que dicen estar de acuerdo en renunciar a una parte de la calidad, a cambio de un buen precio. Ni siquiera, a ese nivel vale la pena realizar el trabajo, a menos que supere la prueba del aprendiz. Si el cliente está de acuerdo en que por ese precio irrisorio, que suele pretender, le enviemos a algún ayudante que está haciendo sus pinitos, es probable que esté diciendo la verdad, que no le importa la calidad, y es una buena ocasión para foguear a los meritorios que habitualmente colaboran con nosotros, con las cámaras más tronadas del repertorio. Si el cliente pone alguna objeción muy educadamente se le comenta que aceptamos su encargo única y exclusivamente para que sirva de campo de aprendizaje, y que si no lo quiere así, que nosotros no somos su fotógrafo.

Si el tema no es económico, lo siguiente que paso a preguntar, tras un primer contacto, es si ha visto mi trabajo. Si me dice que no, ya tuerzo el gesto. Yo, para recibir al cliente, me he tenido que preparar, una serie de fotos que quiero que vea, algún vídeo, algún elemento de los que le hablo… yo me preparo el encuentro. Lo mínimo que puedo exigir del cliente es que se lo prepare también, y lo mínimo es que haya mirado algo de mi trabajo en mi página web, para ver si le gusta, para que me de una opinión y para preguntarme todas las dudas que mi trabajo le pueda generar. Si no ha tenido el tiempo suficiente para mirar e investigar un poco, me está dando a entender que la fotografía y el vídeo de su boda se la trae floja. Un señor o una señora así, yo no los quiero como clientes. Si no ha visto mi trabajo, son puntos negativos.

Otro baremo que utilizo es el de las preguntas que me realiza. Según lo que me pregunte y el tono utilizado, llamadme tiquismiquis, tomo en consideración realizar el encargo o no. Si por lo que me pregunta, veo que no entiende cómo trabajo, o no me escucha, le suelo aconsejar que se busque otro fotógrafo, que yo no soy el suyo. Si, por el contrario, nuestras posturas estéticas están alejadas pero el diálogo que se establece es fluido, ese cliente tiene muchos puntos para que yo acepte su encargo, si él lo considera oportuno, tras reflexionar sobre mi trabajo.

CONCLUSIÓN

Como fotógrafo de bodas, sé que mi trabajo no puede gustar a todo el mundo. Tengo claro que si esto sucede, algo estoy haciendo mal. Las razones, no suelo entrar en ellas, yo tengo mi estilo y punto. No lo voy a variar, al menos de una manera radical. Puedo adaptarme, pero dentro de mi estilo y de lo que yo creo. Considero que igual que mi trabajo pasa por un criterio de selección, yo también tengo derecho a tener mi criterio de selección con respecto a los clientes, basándome en mi experiencia, mi intuición y mis manías.

Solo un consejo os doy. No aceptéis todo lo que os venga, os evitaréis incidencias incómodas.

 

Josep García, fotógrafo de bodas en Girona y Maresme.