INTRODUCCIÓN

Como fotógrafo de bodas, hay un servicio que, más tarde o temprano, surge: La Post-Boda, para el fotógrafo de bodas es muy importante como ya señalé en mi anterior artículo en torno al tema. A decir verdad, son dos, la post-boda y la pre-boda. Lo ideal, si económicamente hay disponibilidad, es hacer las dos cosas.

Pero en muchos casos, el tema económico manda y los novios se ven obligados a elegir entre una de las dos sesiones, o de las dos, las más de las veces. Si se presenta la disyuntiva de elegir, yo aconsejo, siempre teniendo en cuenta las características de la pareja, la post-boda.

 

LA ELECCIÓN

¿Por qué suelo aconsejar la Post-Boda en lugar de la Pre-Boda? Por dos razones

La primera es que la Pre-boda se suele hacer para obtener material con el fin de llenar un espacio de la celebración de la boda, durante el banquete, en forma de proyección de imágenes y vídeo. Y aquí doy un consejo: ¡Ojo con saturar la celebración de acontecimientos! Y al tanto con el timing. Es muy importante ceñirse a un timing, por el bien general de los invitados. El tema es, que esta proyección puede no hacerse. Si los novios no la tienen en mente, como elemento de su celebración, nos vamos directamente a la Post-Boda.

En el caso de que la proyección se hiciese, cualquier amigo, o los mismos novios, si tienen un poco de arte y maña, pueden hacer el montaje. En la red, no es ningún secreto, hay programas de edición muy sencillos, accesibles al gran público, y que abaratan costes. ¿A quién le amarga un dulce?

La segunda razón es la gran pregunta. ¿Qué hacemos con el vestido? El novio aún lo puede utilizar, cosa que hace en varias ocasiones, aunque para ello se haya de someter a un severo régimen pasados los años, pero la novia… En este sentido, el mundo audiovisual, cine, televisión, publicidad, marcan tendencias y, cuántas veces, las novias han visto a novias de película haciendo todo lo que “realmente”no se puede hacer con un vestido de novia, y más, en el día señalado.

Pues para eso está la Post-boda, para deconstruir el vestido de la novia y, de paso, también el del novio, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, y que, de esta manera, el fotógrafo de la boda  pueda realizar esa fotografía espectacular con el vestido de la novia en acción.

Aún cabría una tercera razón, y es conservar una sesión para no alargar el timing del día o, por si el día de la boda no se pudiese, por factires ajenos a la voluntad de novios y fotógrafo, y videógrafo (que siempre lo olvidamos), realizar la sesión de fotografía con los novios.

 

LA POST-BODA

La Post-Boda, para el fotógrafo de bodas, es la sesión que se realiza con los novios tras la boda.

Para el fotógrafo de bodas, tiene una gran ventaja, y es que ya conoce a la pareja, y sabe qué puede esperar de esta, a nivel fotográfico, y vice-versa, la pareja ya conoce al fotógrafo y saben lo que el fotógrafo les va a pedir, así como de sus manías, así, que a disfrutar toca.

Esta ventaja, a priori, no la transformemos en una desventaja. No vayamos a la Post_boda sin haberla preparado, como se diría vulgarmente, con una mano delante y otra detrás. La Post-Boda es una sesión de fotografía y, como toda sesión, hemos de prepararla, somos profesionales. No nos relajemos, el trabajo no está realizado. No podemos pensar que hemos realizado la parte importante del trabajo y que la Post-Boda es un postizo sin importancia.

Para realizar una buena fotografía, la primera norma es tomarse en serio lo que se está haciendo.

La preparación empieza con la elección del lugar, que ha de ser del gusto de la pareja, ya sea por su personalidad o por sus fantasías, alimentadas  por los medios audiovisuales.

En segundo lugar, los novios, sobre todo la novia (debe de cuidar el maquillaje y el peinado), deben de lucir como el día de la boda. La novia debe de lucir espectacular y el novio, como en la danza, debe de ser la piedra angular sobre la que gravita el lucimiento de la novia.

Otro tema que debe de llevar en mente el fotógrafo de bodas son las poses, y según como vaya a quedar el vestido, vestido de la novia y traje del novio, tener un orden de posados, acciones y rincones dentro del escenario, vamos, lo que se dice llevar un planing. Me explico, el vestido de la novia no puede quedar mojado a primera hora de la sesión, las fotos en las que el vestido sufre algún trastorno deben de quedar para el final de la sesión. Importante, y aviso. En todas las sesiones hay que velar por la seguridad, y en esta, si queremos mojar el vestido, también. Cuidado con el vestido mojado al borde del mar. Lo que empieza como una alegre diversión y un motivo de fiesta puede acabar en tragedia si no tenemos en cuenta que un vestido mojado pesa mucho, y que la fuerza del mar puede ser grande. Mojarse, sí, con prudencia y atendiendo al lugar en que estamos, sin arriesgarse a entrar mucho en el agua.

 

LOS TRUCOS

Hay que tener en cuenta los cambios de zapatos y otros elementos, que la novia y el novio deben de hacer para determinadas tomas, como por ejemplo, la famosa fotografía de la novia a la carrera. Todo esto se ha de tener en cuenta para llevar un orden de sesión. No hablo de aspectos técnicos, que los doy por hechos, ¿Qué objetivo? ¿Qué ISO? ¿Qué dominancia cromática? Hablo de tener en cuenta que hemos de cambiar a la novia, y al novio, de zapatos para determinadas tomas, por hablar de un truco sencillo. Desde luego que los hay más complicados y podemos hacerlos hasta flotar, pero si no lo llevamos preparado poca cosa haremos. Es bien triste no poder realizar una fotografía por no haber previsto un sencillo cambio de zapatos.

Como conclusión, preparemos bien, muy bien nuestra sesión de Post-Boda