Introducción

El reino (2018), último film hasta la fecha de Rodrigo Sorogoyen, con fotografía de Álex de Pablo, es un excelente film que, por ponerle una etiqueta, podemos poner dentro de la categoría de thriller politico. A mi modo de ver es un film inteligente en donde todos los elementos que lo componen, guión, diálogos, música, fotografía, funcionan para componer una crónica de la corrupción de la clase política en la comunidad valenciana en particular y en España en general.

¿Por qué creo que es un film inteligente? No solo por lo bien realizado que está, y por la buenas tomas de decisiones a nivel de producción, lo digo por que no cae en ser un panfleto, cosa que era muy fácil, y no muestra a unos políticos muy malos haciendo cosas muy malas, muestra a personas metidas en política y actuando como lo podrían hacer en una empresa, o un entorno familiar, o en un grupo mafioso defendiendo sus intereses y su modo de vida. ¿Por qué lo hacen? Por que siempre se ha hecho así y el hecho está normalizado. El film nos muestra una corrupción institucionalizada, normalizada y socialmente enraizada, con todo el mundo mirando hacia otro lado hasta que el foco mediático lo permite, lo manipula y lo focaliza.

 

Guión, interpretación e imagen

Quiero dedicar un apartado a algo tan hitckoniano como el guión, diálogos y sonidos y la imagen, cosa con la que el maravilloso director inglés trabajaba estupendamente. Yo no sé si lo que ha hecho Sorogoyen ha sido partiendo del maestro inglés, pero es de auténtico maestro lo que ha hecho, que es, en base a unos diálogos de lo más socorridos (gran trabajo de guionistas), y de expresiones hechas, con la ayuda de la interpretación de los actores y de las imágenes de Álex de Pablo, ha creado unas atmósferas, unos ambientes, una definición de personajes, una auténtica disociación entre lo que hablaban y sus intenciones, lo que mostraban sus gestos (magníficos actores), y lo que se mostraba en imagen… que es algo que me ha atrapado en el film. Cómo te atrapa la imagen cuando parece que no está ocurriendo nada, no digamos cuando empiezan a ocurrir cosas, y está ocurriendo todo. Sorogoyen ha estado de diez en ese apartado.

 

Álex de Pablo

Álex de Pablo es el encargado de traducir en imágenes el guión, o poner imágenes a las ideas del director. Resumiendo, es el director de fotografía, labor que ha realizado en otros films del director y en varios cortos. Yo creo que Álex de Pablo y Rodrigo Sorogoyen están llamados a marcar una época como pareja creativa. pues buena parte de la magia y fuerza del film se deben al buen hacer de Álex de Pablo como director de fotografía.

 

La fotografía de El Reino

Creo que desde el primer momento es acertada la manera de filmar. Hay que decir que en este aspecto, Álex parece tener una marca muy personal a la hora de realizar las tomas. Es acertado el tono de la fotografía, es acertado filmar con cámara al hombro, y si no está filmado de esa manera, desde luego que lo parece, es acertado ese movimiento nervioso de la cámara en determinadas ocasiones. Es acertado ese tono a lo French Conection, al que creo que supera, es acertada la “suciedad” que nos acerca “lo real”, ese tono documental, y desde luego que es acertadísimo, el enorme contraste entre la fotografía objetiva de la acción y la fotografía subjetiva de un móvil en un momento determinado del film. Ese momento, y ese contraste de color y de tono, está manejado con gran habilidad, y pienso que habla muy bien del dominio técnico  por parte de Álex. Y no sabría decir, si tras esa forma de abordar la filmación del móvil, y la forma de abordar el resto del film, hay dobles interpretaciones por parte de Álex como fotógrafo y de Sorogoyen como director del film.

Otro aspecto que quiero destacar de la fotografía de Álex de Pablo, en este film determinado, son los primeros planos y la manera de abordarlos, en cierto modo abstrayéndose del entorno que los rodea, creando un espacio aparte para ellos, en donde la realidad no importa, y dejando, y confiando en que sea el espectador el que rellene la realidad de esa abstracción que propone con esos primeros planos. Como, los que leeis esto, ya sabéis que no me gusta dar demasiada información sobre las películas, espero que lo veáis para entender de que os estoy hablando, y de la propuesta que realiza Älex de Pablo con esos primeros planos que se aíslan del entorno. Ojo, que puedo estar equivocado, y esto que digo no ser más que una mera interpretación mía, totalmente subjetiva.

Habrá quien al ver este film piense que está rodada al estilo Bourne, a partir de Greengras. Nada más lejos de eso. Pues si es cierto que puede tener alguna semejanza estilística por lo de la cámara en mano, ahí se acaba todo, pues en El Reino no se pican las escenas, se aguanta la toma y se deja que la interpretación de los actores fluya, lo que siempre es de agradecer.

 

Conclusión

No sabría decir si el Reino es un film perfecto, yo creo que funciona muy bien y a mí, personalmente me ha gustado mucho, pues todos los elementos que se manejan ayudan a hacer una obra redonda. La fotografía no es particularmente impactante, y es por esto que hablo de ella, es la fotografía que le corresponde a esta historia, con muy buen hacer técnico y dramático. El que no sea impactante no quiere decir que sea mala, todo lo contrario, es un estupendo trabajo a nivel fotográfico, y un trabajo que empieza a tener visos de sello personal, si no los tenía ya.

Como espectador y aficionado al cine, aplaudo trabajos como este y espero que este equipo creativo nos siga proporcionando buenos momentos cinematográficos, técnicamente impecables e inteligentes. La salud mental del espectador los agradece.

 

Josep García, fotógrafo de bodas