HELMUT NEWTON. INICIOS.

Nacido como Helmut Neustädter, un 31 de Octubre de 1920 en Berlín. Hizo sus pinitos, como se dice habitualmente, con la fotógrafa de moda Yva. Se vio obligado a huir de Alemania, dirigiendo sus pasos a Singapur, en donde le consiguieron un trabajo de fotógrafo para el Strait Times, donde debía de realizar fotografías par ala sección de sociedad. Su estilo fotográfico no gustó en el periódico, así que fue despedido. Pasó a Australia, donde hubo de estar un tiempo en un campo de internamiento, debido a su origen alemán. Tras la segunda guerra mundial, en la que sirvió en el ejército australiano, se afincó en Australia, cambió su apellido a Newton, puso su propio estudio, comenzó a trabajar para Vogue y conoció a June Brunell, también fotógrafa, pero al contrario que con Yva, en que Helmut fue el aprendiz y el que recibió la influencia de cómo ver la fotografía, aquí sería al revés.

June, también conocida como Alice Springs, en cierta ocasión le preguntó si pensaba que era un genio. Él respondió: “No. Más bien creo que he recibido un regalo torcido, veo el mundo de otro modo.”

Tras pasar por Londres, donde no estuvo mucho tiempo, se decidió por vivir en Paris, trabajando para revistas de moda francesas y alemanas.

SU ECLOSIÓN

Su paso por Londres fue fugaz, a pesar de su contrato con Vogue. Helmut prefirió vivir en París. El estilo de Helmut Newton se afianzó, y empezó a ser icónico, en parte, debido a la revolución sexual de los sesenta. Sus fotografías, atrevidas, provocativas, sensuales, muy estilizadas, muestran a la mujer de una manera muy diferente a como pro entonces se hacía en la fotografía. Como fotógrafo de moda ponía todo su énfasis en la belleza de la modelo y en evitar que pareciese que esta estuviese posando. La realización de sus fotografías puede dar lugar a engaño, pues parecían fruto de la casualidad, pero estaban muy elaboradas y trabajadas.

Realizaba fotografías sofisticadas y elegantes, muy depuradas, sabiendo dirigir la atención de la mirada con gran precisión y cuidado. Rompió los moldes de lo que hasta el momento se había entendido como fotografía de moda. Sobre el particular, su opinión lo define: “Una buena fotografía de moda debe parecer cualquier cosa menos una fotografía de moda: un retrato, una foto recuerdo, una de paparazzi.”

Y así es como enfrenta la fotografía de moda, rompiendo las reglas de composición imperantes para la época. ¿Es esto una casualidad? No, pues había aprendido con Yva, en Alemania, había bebido de las corrientes vanguardistas y se habían popularizado las reportajes fotográficos en donde no había mucho tiempo para preparar la composición de la imagen.

Su fotografía fue tildada de provocativa, y con un toque de perversión. El blanco y negro, la elección para la realización de la mayoría de sus fotografías, al eliminar lo superfluo, hacía que lo que se mostraba en la composición fuese mucho más evidente y destacase mucho más. En sus fotografías es muy evidente el gusto por el retrato y por captar la máxima expresividad de sus modelos, se plantease la situación que se plantease en en la fotografía.

No sé si su estilo es único. Seguramente si le prestamos atención, encontraremos enormes parecidos con la manera de fotografiar o de encuadrar de otros fotógrafos de la época. Si que es cierto que es poderoso, pues otros pueden fotografiar igual, con la misma estética pero no obtienen los resultados que, una vez tras otra, y sostenido en el tiempo, conseguía Helmut Newton. Supongo que esa es una de las maneras de apreciar la grandeza de un artista, el conseguir una y otra vez, resultados de gran belleza y comunicar con enorme fuerza una y otra vez, una y otra vez.

Para conseguir esos resultados no solo hay que ser bueno en el apartado técnico, hay, según creo, que tener una idea que desarrollar detrás de cada fotografía, detrás de cada toma. Y creo que Helmut lo tenía, sin ninguna duda.

Al tiempo que en sus fotos podemos ver la herencia de su formación y de la época en que vivió y desarrolló su labor.

AU PLEIN AIR

Helmut Newman realizó fotografía de estudio pero según nos comenta: “Siempre he evitado la fotografía de estudio. Una mujer no se pasa la vida sentada o posando delante de un foco blanco.” No le gustaba constreñirse al espacio-estudio. Para sus creaciones necesitaba la libertad que ofrecen los escenarios naturales, sean cuales fuesen, incluso los escenarios de interiores, como el de la fotografía que se muestra en esta página, que quizá no sea la fotografía más icónica de Helmut Newton, pero sí que forma parte, y es representativa de su universo, a todos los niveles. Es transgresora, es sensual, es perturbadora, nos ofrece una imagen erótica, de una mujer segura de sí misma, de su sexualidad y de su manifestación ante el mundo. La fotografía también comparte una composición transgresora, ya que lo que debería ser el foco de atención, es perturbado por esa enorme mancha negra que está en el primer plano, y que causa cierto malestar, digamos que saca al observado voyeur (espectador)de su zona de confort.

A MODO DE CONCLUSIÓN

Helmut Newton es uno de los grandes fotógrafos del siglo XX, que dejó multitud de imágenes icónicas de su tiempo, trabajando para revistas de moda, y estableciendo unos grandes vínculos de colaboración con Yves Saint Laurent. Toda una época de Yves Saint Laurent se puede identificar debido a las fotografías de Helmut Newton. Creó una nueva visión en la manera de fotografiar o de hacer ver al mundo la moda., saliendo de la zona de confort y aprovechando los escenarios naturales, la belleza de las modelos y la revolución sexual que se produjo en los años sesenta, para dar una perspectiva personal y propia sobre la imagen de la mujer, deudora de su educación junto a Yva, en el Berlín de los años 30, hasta el apogeo del nazismo.

 

Josep García, fotógrafo de bodas en El Maresme, Girona y Barcelona.