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Boda en Hospitalet de Llobregat

A esta sesión de fotografía la titulé Novia en los jardines de Pedralbes, bonito título que nace de una boda en Hospitalet de Llobregat. Es evidente, que como toda boda, nace con la intención de una pareja que desea celebrar su amor. La pareja me llamó para hacerme el honor de ser la persona que pusiese imágenes a su boda. ¿Con qué me encontré?

Una pareja vital

Me encontré precisamente con una pareja vital, alegre y feliz. Deseosos de celebrar su amor y mostrar su felicidad al mundo. Pero es que sus amigos iban en la misma dirección. Todo el ambiente era de vitalidad, y ¿cómo no podía ser sensible a ello? Decidí aprovechar tanta vitalidad y tantas ganas de celebración para que la sesión de fotografía a la que puse por título Novia en los jardines de Pedralbes fuese un Book vital.

Honestamente creo que una sesión de fotografía debe de reflejar la personalidad de los novios, de la feliz pareja que se casa, y si es posible, incluir en esta a sus amigos y familiares. Sobre todo si estos se prestan. Un fotógrafo debe de estar atento a lo que pasa a su alrededor y aprovechar lo que se le ofrece. Y creo que en esta sesión de de fotografía lo aproveché.

La sesión de fotografía Una novia en los jardines de Pedralbes creo que es un fiel reflejo de la personalidad de los novios y los amigos y amigas. Es por esto que destila frescura y veracidad. No hay impostura, a pesar de que, es cierto, preparamos algunas cosas. Cosas que salieron bien por que los participantes se lo tomaron como un juego muy divertido. Y eso fue lo que hicimos en esta sesión de fotografía, jugar.

 

Novia en los Jardines de Pedralbes

Y de donde el título de novia a esta sesión de fotografía. ¿Por qué no, novios? Por que fue ella la que contactó y lo movió todo. Sencillamente. Como elección para la sesión de fotografía, nos decidimos por los jardines de Pedralbes por dos razones. Una, por su proximidad a Hospitalet de Llobregat y al lugar en que se celebró la ceremonia. Otra por la belleza del entorno y la variedad de rincones que ofrece, solo desplazándose un poquito. Es un escenario, que ofrece multiescenarios, y que da para mucho juego.

¿Mi foto favorita de la sesión de fotografía Novia en los jardines de Pedralbes? Es probable que sea la fotografía en la que su mirada, con la fuente al fondo, lo dice todo. Su mirada o su no mirada, pues tiene los ojos cerrados con cierta suavidad. Esa no mirada, que puede ser calificada como una forma de mirar con el alma, o como mínimo con los otros sentidos, es toda una forma de mirar. Y en definitiva la fotografía trata sobre la mirada, no solo sobre la mirada del fotógrafo, también sobre la mirada de los protagonistas de la fotografía y la del espectador.

De la sesión de fotografía, Novia en los jardines de Pedralbes, esta fotografía me parece que está muy bien, pero hay otras que también me tienen enamorado y me siento orgulloso de haber estado ahí para realizarla. Sí, me gusta poder decir, esa fotografía es mía.

 

Planteamiento de la sesión de fotografía

Como ya hemos indicado, elegimos los jardines por su proximidad a todo lo que tenía que ver con la boda, por su belleza y por la riqueza de escenarios que ofrece en un solo emplazamiento, en Barcelona. De hecho, con el suficiente aderezo, se podría hacer pasar algunos rincones de estos jardines, por localizaciones de otras partes del mundo.

Pero ¿cómo planteamos la sesión de fotografía? Como ya he comentado me encontré ante una pareja vital, con ganas de hacer cosas, y unos amigos con las mismas condiciones. Los novios tenían ganas de hacerse unas fotos en solitario, románticas pero con un lado divertido. También querían que sus amigos, los padrinos del evento o testigos, y su familia, formasen parte de la sesión de fotografía, y eso fue lo que hicimos. Nos pusimos manos a la obra para hacerlo realidad. Lo bueno es que si yo hacía una propuesta, ellos la agrandaban, y se ponían manos a la obra con un entusiasmo digno de encomio.

Contaré una anécdota de cómo se fraguó una serie de fotos, de la que aquí aparecen un par, sobre un teléfono. Estábamos en plena sesión de fotografía, uno de los taxis cargados con varios invitados aún no había llegado, cuando uno de los amigos se acercó a los novios con el móvil. Eran los que no habían llegado, pues el taxista no daba con el lugar. Una de esas cosas que en ocasiones pasa en Barcelona. El novio tomó el móvil y empezó a platicar para dar las indicaciones pertinentes.

Mientras hacía esto, tomé a la novia a parte, y aprovechamos para hacer unas cuantas tomas con ella en solitario. Pero como la cosa se alargaba, la conversación de teléfono quiero decir, decidí, de acuerdo con la novia, incluirla en la sesión de fotografía. De esta manera aprovechamos un pequeño contratiempo para realizar unas cuantas fotografías “divertidas” en torno al teléfono y la reivindicación constante de “pasa un poco del teléfono y estate por los presentes”

Traigo esta anécdota a colación como ejemplo de cómo aprovechar lo que sucede a tu alrededor para incluirlo en una sesión de fotografía fresca, divertida, con cierto aire de improvisación. No quiero que se entienda esto como una exaltación a la improvisación y a no llevar nada preparado. La sesión de fotografía, sea cual sea, debe de llevarse preparada, y muy bien preparada, y la improvisación debe de nacer de la preparación. Cuanto mayor preparación, mejor estaremos para improvisar. Con este ejemplo quiero decir que en una sesión de fotografía no debemos de tener unos esquemas rígidos e inamovibles, debemos de ser flexibles.

 

Conclusión

Y esto es todo. Un día placentero y divertido, con una pareja muy agradable, y con amigos muy agradables. Si queréis contactar para cualquier evento, sesión de fotografía o duda, clicar aquí y exponerme vuestra pregunta.